Iluminación circadiana y confort visual
Evitar deslumbramientos, parpadeos y contrastes bruscos protege ojos cansados. La iluminación circadiana, cálida en primeras horas y más neutra al mediodía, acompaña ritmos biológicos. Claraboyas controladas y lamas orientables brindan cielo sin exceso térmico. Señales retroiluminadas suavemente emergen, no gritan. Cuando la luz acompaña, el cuerpo confía, el paso se vuelve constante y la información se procesa con menos esfuerzo.